matildamanzana:

Esta aparición no es casualidad…
Hace casi cuatro años, antes de comenzar el proyecto de Matilda Manzana, intenté escribir cuentos o algo parecido. Uno de ellos terminó siendo una gran influencia en mi música. Tanto en “Todas las ciudades inundadas” como en la creación de “Ciencias Paranormales”. 
Dicha canción incluye en su inicio un fragmento de aquel cuento olvidado leído por mi chica.
Lo encontré en la computadora y se me ocurrió dejarlo aquí. Seguro está mal escrito, pero equis…
“Primeros auxilios”
A pesar de que resultan inútiles mis intentos por encontrar mis manos, puedo recordarlo todo.
(Acto reflejo)
Mis oídos estaban inundados, tanto de agua como de silencio. Siempre imaginé que en circunstancias como esta, un tenue zumbido prevalecía en el registro auditivo. pero la inexistencia sonora decidió realizar su acto y con ella se llevó todas mis ganas de moverme. Era sorprendente, aunque aún no comprendo si fue mi sistema el que bloqueó ciertas funciones a causa de tanto dolor.
Llovía, dicho fenómeno meteorológico comenzó un segundo después de que mi masa corporal se aligerara e impulsara, aproximadamente, unos seis metros. Seis metros donde me enseñaste a volar, seis metros antes del silencio y seis metros en los que llevé tu primera impresión encerrada en mis pupilas. 
Tomé aire, fue un alivio y a partir de ello, mis ojos ya no pudieron cerrarse. Pareciera como si fuera mi respuesta inmediata a no escuchar, por lo que a partir de la ráfaga visual, tuve que imaginar el eco y la resonancia. Entonces, comencé a saborear las luces azules que se notaban a lo lejos. Paramédicos, espero sean paramédicos, me dije, mientras ciertas cortinas nebulares se colgaron de mis párpados. 
 
(Registro meteorológico)
Ignoro con precisión que era lo que me acontecía durantes esas ultimas semanas. Ya eran casi dos años de vivir lejos de mis allegados y aún no manejaba del todo el idioma, solo lo básico, lo cual dotaba a toda conversación tintes de frialdad y complicaciones y todo por mi necedad de escapar a un lugar “tranquilo y lejano”.
Creo que fue la inseguridad en mi persona, la que me llevó a encerrarme, alejando toda posibilidad de amistades, aún así nunca me llamó la atención dejar huella de alguna forma.  Al mismo tiempo, por mi cabeza no pasaba la idea de volver, solo un pensamiento rodeaba mi mente y este era la añoranza a los finales felices. Un día desperté con el único propósito de mandarlo todo al carajo.
Seguramente fue un impulso, nunca he tenido el valor para cometer actos de tal magnitud y este parecía ser importante. Era sábado,  prendí el televisor y me burlé de las comunidades inundadas a causa de las lluvias. Los toldos de los autos sobresaliendo como cocodrilos, las abuelas en sus mecedoras sobre las casas, tejiéndole gorras a los nuevos gondoleros de la colonia.
Decidí llamarle a mis padres, pero la línea telefónica estaba suspendida, era teléfono o televisión. Así es que opté por caminar hacia aquella tienda con cabina telefónica y paralelamente, aprovecharía los pasos para reflexionar una manera única y memorable de decir, adiós.
 
(Edificación ajena)
Por un momento imaginé que volteabas, que te despojabas del rígido plástico que mantenía tu cuello en posición y les indicabas a los desesperados hombres uniformados que ibas a estar bien. Nunca creí que existiera el suficiente espacio en una camioneta para dos camillas. Uno se sorprende de los lugares en donde puede iniciarse una nueva oportunidad.
Habías perdido la voz, pero no había problema, yo no podía escucharte de todas formas. No quise saber tu nombre, no era necesario, hay ojos que nunca se olvidan. Los cristales en tu rostro se confundían con las reminiscencias de la tormenta, pero eso no impidió que mis labios conocieran tu frente.
Y fuimos a Italia, y te dibujé enfrente de un parque, mientras observabas al anciano que todos los martes alimentaba a las palomas. Observé tus expresiones faciales, de miedo y de placer, tanto en las casas embrujadas de Tokio, como en los hoteles de Mónaco. Te enseñé mis habilidades de astrónomo aficionado bajo los cielos de Veracruz y me enseñaste a elegir un buen par de aretes en los barrios de Teherán. Regresando a casa, me contaste de tu gusto por dejar tazas en el jardín, para preparar té con agua de lluvia. Coloqué mis manos sobre tu cabello y te conté un cuento antes de dormir, uno sobre el porque la humanidad jamás sabrá cuantas especies de peces existen en el océano.
Así me permitiste acurrucarme en la retina de tu ojo izquierdo, para después amanecer en el asiento trasero de tu auto. Notando que manejabas con la mirada perdida y que la caja de pastillas para la migraña no era para tu hermana, tenías un plan y de pronto pude escucharte. Tus labios permanecían cerrados pero el sonido de tu receta llegaba a mi cabeza. Dos tazas del té preferido y 9 tabletas, la carta la dejarías bajo la almohada del sofá, solo era cuestión de llegar a tu habitación.
Entonces un suspiro me sacudió, me dí cuenta de que era solo un impulso, que no valía la pena y había mil cosas que anhelar y compartir. Me dí la vuelta, la llamada a mis padres la efectuaría al día siguiente, pero esta vez diría: Los extraño… Entonces tu auto me empujó a la velocidad suficiente como para que tu también me demostraras que sabes volar. Cristales de parabrisas mimetizando al polen de Paris.
Si tan solo nuestra ciudad hubiera estado inundada  
y hubiera sido un bote en vez de una ambulancia nuestro centro de reunión. Me pregunto ¿Dónde están mis manos? ¿Los fantasmas podrán caminar bajo el agua?
:(

matildamanzana:

Esta aparición no es casualidad…

Hace casi cuatro años, antes de comenzar el proyecto de Matilda Manzana, intenté escribir cuentos o algo parecido. Uno de ellos terminó siendo una gran influencia en mi música. Tanto en “Todas las ciudades inundadas” como en la creación de “Ciencias Paranormales”. 

Dicha canción incluye en su inicio un fragmento de aquel cuento olvidado leído por mi chica.

Lo encontré en la computadora y se me ocurrió dejarlo aquí. Seguro está mal escrito, pero equis…

“Primeros auxilios”

A pesar de que resultan inútiles mis intentos por encontrar mis manos, puedo recordarlo todo.

(Acto reflejo)

Mis oídos estaban inundados, tanto de agua como de silencio. Siempre imaginé que en circunstancias como esta, un tenue zumbido prevalecía en el registro auditivo. pero la inexistencia sonora decidió realizar su acto y con ella se llevó todas mis ganas de moverme. Era sorprendente, aunque aún no comprendo si fue mi sistema el que bloqueó ciertas funciones a causa de tanto dolor.

Llovía, dicho fenómeno meteorológico comenzó un segundo después de que mi masa corporal se aligerara e impulsara, aproximadamente, unos seis metros. Seis metros donde me enseñaste a volar, seis metros antes del silencio y seis metros en los que llevé tu primera impresión encerrada en mis pupilas.

Tomé aire, fue un alivio y a partir de ello, mis ojos ya no pudieron cerrarse. Pareciera como si fuera mi respuesta inmediata a no escuchar, por lo que a partir de la ráfaga visual, tuve que imaginar el eco y la resonancia. Entonces, comencé a saborear las luces azules que se notaban a lo lejos. Paramédicos, espero sean paramédicos, me dije, mientras ciertas cortinas nebulares se colgaron de mis párpados.

 

(Registro meteorológico)

Ignoro con precisión que era lo que me acontecía durantes esas ultimas semanas. Ya eran casi dos años de vivir lejos de mis allegados y aún no manejaba del todo el idioma, solo lo básico, lo cual dotaba a toda conversación tintes de frialdad y complicaciones y todo por mi necedad de escapar a un lugar “tranquilo y lejano”.

Creo que fue la inseguridad en mi persona, la que me llevó a encerrarme, alejando toda posibilidad de amistades, aún así nunca me llamó la atención dejar huella de alguna forma.  Al mismo tiempo, por mi cabeza no pasaba la idea de volver, solo un pensamiento rodeaba mi mente y este era la añoranza a los finales felices. Un día desperté con el único propósito de mandarlo todo al carajo.

Seguramente fue un impulso, nunca he tenido el valor para cometer actos de tal magnitud y este parecía ser importante. Era sábado,  prendí el televisor y me burlé de las comunidades inundadas a causa de las lluvias. Los toldos de los autos sobresaliendo como cocodrilos, las abuelas en sus mecedoras sobre las casas, tejiéndole gorras a los nuevos gondoleros de la colonia.

Decidí llamarle a mis padres, pero la línea telefónica estaba suspendida, era teléfono o televisión. Así es que opté por caminar hacia aquella tienda con cabina telefónica y paralelamente, aprovecharía los pasos para reflexionar una manera única y memorable de decir, adiós.

 

(Edificación ajena)

Por un momento imaginé que volteabas, que te despojabas del rígido plástico que mantenía tu cuello en posición y les indicabas a los desesperados hombres uniformados que ibas a estar bien. Nunca creí que existiera el suficiente espacio en una camioneta para dos camillas. Uno se sorprende de los lugares en donde puede iniciarse una nueva oportunidad.

Habías perdido la voz, pero no había problema, yo no podía escucharte de todas formas. No quise saber tu nombre, no era necesario, hay ojos que nunca se olvidan. Los cristales en tu rostro se confundían con las reminiscencias de la tormenta, pero eso no impidió que mis labios conocieran tu frente.

Y fuimos a Italia, y te dibujé enfrente de un parque, mientras observabas al anciano que todos los martes alimentaba a las palomas. Observé tus expresiones faciales, de miedo y de placer, tanto en las casas embrujadas de Tokio, como en los hoteles de Mónaco. Te enseñé mis habilidades de astrónomo aficionado bajo los cielos de Veracruz y me enseñaste a elegir un buen par de aretes en los barrios de Teherán. Regresando a casa, me contaste de tu gusto por dejar tazas en el jardín, para preparar té con agua de lluvia. Coloqué mis manos sobre tu cabello y te conté un cuento antes de dormir, uno sobre el porque la humanidad jamás sabrá cuantas especies de peces existen en el océano.

Así me permitiste acurrucarme en la retina de tu ojo izquierdo, para después amanecer en el asiento trasero de tu auto. Notando que manejabas con la mirada perdida y que la caja de pastillas para la migraña no era para tu hermana, tenías un plan y de pronto pude escucharte. Tus labios permanecían cerrados pero el sonido de tu receta llegaba a mi cabeza. Dos tazas del té preferido y 9 tabletas, la carta la dejarías bajo la almohada del sofá, solo era cuestión de llegar a tu habitación.

Entonces un suspiro me sacudió, me dí cuenta de que era solo un impulso, que no valía la pena y había mil cosas que anhelar y compartir. Me dí la vuelta, la llamada a mis padres la efectuaría al día siguiente, pero esta vez diría: Los extraño… Entonces tu auto me empujó a la velocidad suficiente como para que tu también me demostraras que sabes volar. Cristales de parabrisas mimetizando al polen de Paris.

Si tan solo nuestra ciudad hubiera estado inundada 

y hubiera sido un bote en vez de una ambulancia nuestro centro de reunión. Me pregunto ¿Dónde están mis manos? ¿Los fantasmas podrán caminar bajo el agua?

:(

A veces nos preocupa muchas cosas sin importancia. nos hemos dado a la tarea de cubrir satisfacciones efímeras cosas que algún día sólo serán recuerdos, dejamos de lado vivencias, subestimamos cosas, lugares y lo peor personas.
Hay veces que no nos damos cuenta de lo que dejamos pasar por decir ” Así soy” en realidad no somos, si no aparentamos, creemos real que somos darks o cosas así. Ósea el mundo es una cura que no entendemos y por eso tomamos un papel, queremos a la maldita lisiada fuera de nuestras vidas y a Nandito cerca de nosotros, pero que pasaría si la maldita lisiada nos diera la lección más grande de nuestro último año en la tierra. 
Imaginen por un segundo que Quetzalcóatl nos perdona todo si otorgamos como ofrenda a Nandito y nos quitamos el guante de la logia, si en ves de escuchar a Laura Bozo escuchamos a Rocío Sanchez Azuara.
Si West Anderson nos diera más de su simplicidad y elegancia diseñando elocuencia justo como no lo hacia Tennessee Williams pero que de ambos aprendimos que, el fin puede ser lo que se busca pero no se encuentra.
A veces pienso en una fiesta donde sólo hay éxitos noventeros pero luego en set meto tribal y moombahton , justo ahí es cuando la vida no tiene sentido como en un festival donde en el mismo escenario está Die Antwoord y los Wookies. Qué oso.
En fin como nada de esto tiene sentido pero en realidad que lo tiene; Como dice Gepe en Naturaleza , un bicho puede picarte y un león puede comerte, así somos comida una simple cadena alimenticia, bye pásenla chido y no se mortifiquen, sean auténticos sin condiciones y ya. 
Pero si quieren morir como Alan Turing, no me hagan caso y ya, al fin y al cabo no hay pedo.

A veces nos preocupa muchas cosas sin importancia. nos hemos dado a la tarea de cubrir satisfacciones efímeras cosas que algún día sólo serán recuerdos, dejamos de lado vivencias, subestimamos cosas, lugares y lo peor personas.

Hay veces que no nos damos cuenta de lo que dejamos pasar por decir ” Así soy” en realidad no somos, si no aparentamos, creemos real que somos darks o cosas así. Ósea el mundo es una cura que no entendemos y por eso tomamos un papel, queremos a la maldita lisiada fuera de nuestras vidas y a Nandito cerca de nosotros, pero que pasaría si la maldita lisiada nos diera la lección más grande de nuestro último año en la tierra. 

Imaginen por un segundo que Quetzalcóatl nos perdona todo si otorgamos como ofrenda a Nandito y nos quitamos el guante de la logia, si en ves de escuchar a Laura Bozo escuchamos a Rocío Sanchez Azuara.

Si West Anderson nos diera más de su simplicidad y elegancia diseñando elocuencia justo como no lo hacia Tennessee Williams pero que de ambos aprendimos que, el fin puede ser lo que se busca pero no se encuentra.

A veces pienso en una fiesta donde sólo hay éxitos noventeros pero luego en set meto tribal y moombahton , justo ahí es cuando la vida no tiene sentido como en un festival donde en el mismo escenario está Die Antwoord y los Wookies. Qué oso.

En fin como nada de esto tiene sentido pero en realidad que lo tiene; Como dice Gepe en Naturaleza , un bicho puede picarte y un león puede comerte, así somos comida una simple cadena alimenticia, bye pásenla chido y no se mortifiquen, sean auténticos sin condiciones y ya. 

Pero si quieren morir como Alan Turing, no me hagan caso y ya, al fin y al cabo no hay pedo.

osom 

osom 

                                                                             (imagen: Moisés Horta)



México, Edo de México a 3 de julio de 2012.

Lápiz rosa del IFE.

De la manera mas cordial le doy mis saludos, exhortándolo de todo mal entendido de hoy en adelante durante los próximos 6 años de gubernatura del presidente “electo”.

Sabe mucha gente al momento de presentarlo se indigno diciendo que usted era la clave del fraude electoral, sin embargo hoy en día es más fácil oprimir la tecla delete que encontrar un goma de borrar cerca de nuestras manos; por otro lado usted siendo los más imparcial posible siempre mantuvo una postura, que más allá de un artefacto el cual nos ayudo a proceder con nuestro voto, fue participe de la pseudo democracia mexicana, usted siempre se mantuvo al margen del IFE que este sirve a los intereses de la gente que siempre se ha encargado de manejar al mi querido país como les conviene.

Usted como un facilitador y representante del IFE ante la ciudadanía, usted que palpo directamente las buenas y malas intenciones de los que acudamos a votar me gustaría que le contara esa personas que buscan interés propio en la imposición del PRI, lo que el pueblo, la ciudadanía, los jóvenes o la prole como algunos nos llama que México no es para unos cuantos, México es para 112 336 538 de pobladores entre clase media y baja en su mayoría, indígenas, citadinos todos debemos tener un digno representante, digo los menos buscan su propio interés, pero los más buscamos igualdad aunque muchas veces mediática.

Perdón si usted no le interesa esto pero me gustaría que lo compartiera con sus superiores, si me permite tutearlo; Tu y yo nos dimos la mano el primero de julio, sabes por quien voté y sabes bien que lo volvería hacer, también te pido disculpas por la gente que desconfió de ti y prefirió usar sus propio medios, a veces creo que un gran defecto de nosotros s la desconfianza y por eso hacemos cosas estúpidas pero también hacemos cosas increíbles, déjame contarte esto ya que me parece importante que se hizo mediante la desconfianza, Allá en Oaxaca existe un poblado tan limpio, tan bien conservado con gente tan amable que parece de ensueño pero eso es solo una parte por que ahí la utópica democracia que se busca en el resto del país, existe. No tienen un representante partidista ( No existe el gobierno) todas las decisiones las toman por asambleas entre la comunidad tomando en cuenta a todos y cada uno de los participes en estas.

En fin no pienso aburrirte con más historias o relatos, espero tengas en cuenta mi opinión y si es que te sientes ofendido con algo de ante mano te pido disculpas, dejándote en libre decisión tu respuesta pero si exigiéndote acciones que des parte en mis demandas por que cumplí contigo, con la democracia, con los ciudadanos, con el gobierno pero sobre todo con mi hermoso país que espero tenga un excelente futuro.

Me despido confiándote mis ganas de ver a México en alto para mi generación y las que vienen.

ATTE. Mario Arvizu Ramirez

                                                                             (imagen: Moisés Horta)

México, Edo de México a 3 de julio de 2012.

Lápiz rosa del IFE.

De la manera mas cordial le doy mis saludos, exhortándolo de todo mal entendido de hoy en adelante durante los próximos 6 años de gubernatura del presidente “electo”.

Sabe mucha gente al momento de presentarlo se indigno diciendo que usted era la clave del fraude electoral, sin embargo hoy en día es más fácil oprimir la tecla delete que encontrar un goma de borrar cerca de nuestras manos; por otro lado usted siendo los más imparcial posible siempre mantuvo una postura, que más allá de un artefacto el cual nos ayudo a proceder con nuestro voto, fue participe de la pseudo democracia mexicana, usted siempre se mantuvo al margen del IFE que este sirve a los intereses de la gente que siempre se ha encargado de manejar al mi querido país como les conviene.

Usted como un facilitador y representante del IFE ante la ciudadanía, usted que palpo directamente las buenas y malas intenciones de los que acudamos a votar me gustaría que le contara esa personas que buscan interés propio en la imposición del PRI, lo que el pueblo, la ciudadanía, los jóvenes o la prole como algunos nos llama que México no es para unos cuantos, México es para 112 336 538 de pobladores entre clase media y baja en su mayoría, indígenas, citadinos todos debemos tener un digno representante, digo los menos buscan su propio interés, pero los más buscamos igualdad aunque muchas veces mediática.

Perdón si usted no le interesa esto pero me gustaría que lo compartiera con sus superiores, si me permite tutearlo; Tu y yo nos dimos la mano el primero de julio, sabes por quien voté y sabes bien que lo volvería hacer, también te pido disculpas por la gente que desconfió de ti y prefirió usar sus propio medios, a veces creo que un gran defecto de nosotros s la desconfianza y por eso hacemos cosas estúpidas pero también hacemos cosas increíbles, déjame contarte esto ya que me parece importante que se hizo mediante la desconfianza, Allá en Oaxaca existe un poblado tan limpio, tan bien conservado con gente tan amable que parece de ensueño pero eso es solo una parte por que ahí la utópica democracia que se busca en el resto del país, existe. No tienen un representante partidista ( No existe el gobierno) todas las decisiones las toman por asambleas entre la comunidad tomando en cuenta a todos y cada uno de los participes en estas.

En fin no pienso aburrirte con más historias o relatos, espero tengas en cuenta mi opinión y si es que te sientes ofendido con algo de ante mano te pido disculpas, dejándote en libre decisión tu respuesta pero si exigiéndote acciones que des parte en mis demandas por que cumplí contigo, con la democracia, con los ciudadanos, con el gobierno pero sobre todo con mi hermoso país que espero tenga un excelente futuro.

Me despido confiándote mis ganas de ver a México en alto para mi generación y las que vienen.

ATTE. Mario Arvizu Ramirez

Me regalaron una flor muy rara, no enteindo el mensaje.

Me regalaron una flor muy rara, no enteindo el mensaje.